Me he puesto ha pensar en lo que será mi vida si sigo por este mismo camino, y lo que veo en un futuro no muy lejano me da miedo. A veces espero que este problema se vaya, es como desear levantarme una mañana y que nada hubiera pasado, que se hubieran borrado tantos años cultivando este desorden.
Después entiendo que eso no es verdad, que tengo que hacer algo.
Si sigo así mi futuro será muy triste: la única forma en que me veo es sola, ahogandome aún más en mi problema. ¡Y no lo deseo!
Eso es lo único que deja la bulimia al final: soledad, es como sentirse apartado del resto del mundo porque se tiene este gran secreto. Hoy a cinco años de haber empezado no hay un cambio en mi cuerpo, por el contrario, he subido algunos kilos. Ya no quiero ver a esa persona en el espejo todos los días, tan desgastada después de pasar unas horas en el baño, tan sola.
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